Obras maestras de la Colección Banco Santander
Todas las colecciones trazan historias y esta traza varias a la vez. Para su presentación en Faro Santander, la Colección Banco Santander despliega un relato inédito, comisariado por María Dolores Jiménez-Blanco, que abraza casi cinco siglos: los que transcurren entre La predicación de san Juan Bautista (h. 1537-1540), de Lucas Cranach el Viejo, y Soñé que revelabas (2018), del santanderino Juan Uslé. Entre ambos extremos, artistas e imágenes de distintas épocas y estilos confluyen para mostrar las líneas de fuerza de una colección poliédrica.
Historias sagradas; retratos, tipos, figuras; las cosas: bodegones y naturalezas muertas y lugares, paisajes son los cuatro ámbitos que recorren un territorio temático, en el que tanto la presencia de lo sobrenatural como la concreta materialidad de personajes, objetos y espacios se expresan y son exploradas desde muy diversas sensibilidades.
En esta selección asoman muchos de los grandes nombres que la historia del arte suele señalar como hitos ineludibles, desde Tiziano, el Greco, Velázquez, Goya y Picasso o Miró, hasta José Guerrero, Manuel Millares, Soledad Sevilla, Susana Solano, Richard Long o Juan Muñoz. Se trata de una confluencia estelar, pero su presencia en la Colección Banco Santander —que debe considerarse también desde la perspectiva patrimonial del coleccionismo bancario— revela además la historia de la propia institución, con la suma de sus obras conformando un repositorio de memoria propio.
La entrada a esta muestra une el barroco con la contemporaneidad: las piezas de Rubens, Tàpies y Ángela de la Cruz revelan la diversidad que el espectador encontrará a lo largo de su recorrido, y las maneras, quizá inesperadas, de relacionarse entre ellas.
La exposición se articula en cuatro grandes ejes temáticos: Historias sagradas; Lugares y paisajes; Las cosas: bodegones y naturalezas muertas; y Retratos, tipos, figuras. A través de ellos, las obras de la Colección Banco Santander establecen conexiones entre artistas, épocas y sensibilidades diferentes.
Historias sagradas aborda la espiritualidad y el misterio a través de artistas como Tiziano, el Greco, Velázquez, Zurbarán, Chillida, Tàpies o Torner. Lugares y paisajes recorre distintas formas de representar la naturaleza, desde las vistas de Canaletto y Beruete hasta las propuestas abstractas de Chirino, Guerrero, Soledad Sevilla y Cristina Iglesias.
El recorrido continúa con una selección de bodegones y naturalezas muertas que permite observar la evolución del género desde el Barroco hasta finales del siglo XX, con obras de Juan de Arellano, Luis Meléndez, Luis Gordillo y Miquel Barceló.
La exposición culmina con el retrato como reflejo de la transformación de la sociedad y de las formas de representar al individuo. La solemnidad de Van Dyck o Giuseppe Bonito convive así con las miradas de artistas como Francisco de Goya, Sorolla, Miró, Millares, Equipo Crónica o Niki de Saint Phalle.